English version
Today I'm going to show you how to make marranitas vallunas, green plantain balls stuffed with pork cracklings. They get their name because they're very famous in the Cali Valley in Colombia. For those who love the delicious, crunchy taste of pork cracklings, this treat is sure to brighten your day.

Ingredients:
- 150 grams of pork cracklings
- 1 green plantain
- Salt to taste
- Oil
- Two cups of water

Preparation:
I peeled the plantain, cut it into pieces, and put it in a pot to boil with two cups of water. I cooked it for about 10 minutes, then let it cool and mashed it with a fork. I added a pinch of salt.

Next, I cooked the chopped pork rinds in a skillet. They cook in their own fat, so it is not advisable to use oil. In about 15 minutes, they had reached that irresistibly crispy texture. I added a pinch of salt to enhance the flavor.

Next, I placed the banana mixture on a plate with a bag and flattened it as if I were preparing a small empanada. I placed some pork rinds on top of the dough and shaped it into a ball, or basket, sealing it well so it could be fried in plenty of oil.

Crispy on the outside and inside, the combination of flavors is sublime. In this case, I didn't use too much oil when frying, and once the stuffed plantain balls were ready, I let them rest for a few minutes on a bed of napkins on a plate. Then the tasting began. They were crispy on the inside and outside, with that pork rind flavor that lifts the spirits.
Versión en Español
Hoy les mostraré la receta de unas marranitas vallunas, bolas de plátano verde rellenas con chicharrón de cerdo. Tienen ese nombre porque son muy famosas en el Valle de Cali, Colombia. Para los amantes del delicioso y crujiente sabor del chicharrón, sin duda esta delicia les va a alegrar el día.

Ingredientes:
- 150 gramos de chicharrón de cerdo
- 1 plátano verde
- Sal al gusto
- Aceite
- Dos tazas de agua

Preparación:
Retiré la cáscara del plátano, corté en pedazos y lo puse a sancochar en una olla junto a dos tazas de agua. Cociné durante unos 10 minutos, cuando estuvo listo dejé reposar para que se enfriara y luego lo trituré con ayuda de un tenedor. Agregué un punto de sal.

Luego, en una paila, puse a cocinar los chicharrones de cerdo, previamente picados. Ellos se cocinan con su misma grasa, por lo que no es recomendable utilizar aceite. En unos 15 minutos habían adquirido ese punto crujiente que fascina. Añadí un toque de sal para enriquecer la experiencia.

Posteriormente, coloqué la mezcla del plátano en un plato con una bolsa y la aplané como si fuera a preparar una pequeña empanada. Sobre esa masa coloqué algunos chicharrones y procedí a darle forma de bola, o cesta, cerrando muy bien para freír con suficiente aceite.

Crujiente por afuera y por adentro, la combinación de sabores es sublime. En este caso no abusé del aceite al fritar y una vez que estuvieron listas las bolas de plátano rellenas, reposaron algunos minutos sobre una cama de servilletas que tenía en un plato. Luego empezó la degustación, crujiente por dentro y por fuera con ese gusto a chicharrón que alegra el espíritu.
✓Photos from my personal gallery, edited with Fotocollage.
✓Text translated with DeepL.
✓Fotos de mi galería personal, editadas con Fotocollage.
✓Texto traducido con DeepL.
