Nuestro pan de cada día, alimento cotidiano desde hace milenios, ahora no es tan bueno ni saludable como antes. ¿Qué ha pasado con el pan? No traigo respuesta, ni nueva teoría sobre nutrición, solo algo de reflexión y una propuesta práctica.

En función de tu región natal, tu pan puede ser de arroz en Asia, de mijo en África, de trigo o centeno en Europa y Medio Oriente, o de maíz en las Américas, y de un tiempo a la actualidad, todos esos alimentos son los responsables de la obesidad. Tal vez sea así porque los comemos en exceso o, como dicen, los cambios genéticos en las semillas y los pesticidas han alterado los alimentos.
El caso es que las dietas no son solución a largo plazo y solo cambios permanentes en la alimentación y forma de vida mejorarán nuestra salud.

Mi almuerzo de ayer: Carne, ensalada y pan. En apariencia balanceado, pero hice trampa. Proteína, vegetales y, en lugar de cereales, más proteínas.
Pan proteico lo llaman y se ve como un pan, se prepara como un pan y hasta se siente como pan, aunque en mi sincera opinión la textura es similar a la de un budín o bizcocho, solo que no es dulce.
La intención al hacerlo es sustituir el pan de trigo y engañar al cuerpo para que no sienta la abstinencia y ansiedad por comerlo, pues por lo general terminamos por recaer y de la peor manera. Una facturita o un dulce donde se combinan lo que, según alguien, son los peores enemigos nutricionales: harina refinada, azúcar refinada y grasas trans. Un croissant o medialuna que, de acuerdo al creador de Ni una dieta más, solo deberíamos comer ocasionalmente a primera hora del día.

Este es pan proteico y ya les voy a contar cómo lo hicimos y los ingredientes.
No tomé fotos para un paso a paso, pero es sencillo; se necesita horno, licuadora o procesador de alimentos y budinera o envase similar de silicona o, en su defecto, papel de horno. En alguna ocasión, a falta de este papel, he usado papel bond engrasado con manteca o aceite.
Los ingredientes:
350 g de garbanzos cocidos y escurridos, 4 huevos, 1 cucharada de polvo de hornear, 2 cucharadas de aceite de oliva, 2 cucharadas de jugo de limón y una pizca de sal (como un cuarto de cucharada o menos); opcional, unas semillas de ajonjolí o sésamo y perejil seco. Creo que la próxima vez le pondré un toque de ajo.
Puestos todos los ingredientes en la licuadora, se trituran hasta tener una mezcla homogénea y se vierten en la budinera previamente forrada.
Lo ideal es haber encendido el horno antes de este paso, y así solo falta esparcir las semillas o hierbas para decorar y al horno a 180 grados centígrados por 30 minutos o poco más (a ojo) y esperar a que se enfríe muy bien.



Les cuento que anoche se terminó el pan, pero de una vez pusimos a remojar un paquete de garbanzos de 400 gramos para cocinarlos hoy.
Una vez cocidos, doblarán su peso y serán suficientes para varios panes, pero seguramente solo hagamos uno y el resto termine como hummus (crema de garbanzos) o sencillamente como cocido. Una comida completa, más que un plato, pero poco recomendable en tiempo de calor.
Otro día les cuento cómo hacemos un cocido madrileño viudo, con o sin relleno. Un plato de origen judío que en España se transformó y enriqueció con algunos ingredientes de origen porcino y, aunque se cocina todo junto, a la hora de ir a la mesa va en dos o tres platos, a saber: Caldo, garbanzos con verduras y carnes.
Buen apetito y hasta la próxima.
Gracias.
Las fotos fueron tomadas por mí ayer con el Motorola de siempre; el texto refleja mis opiniones personales que comparto en mi lengua materna, el español, y como no sé inglés, dejo la traducción en manos del traductor de Google.

Our daily bread
Our daily bread, a staple food for millennia, is no longer as good or healthy as it once was. What has happened to bread? I don't offer answers, nor a new theory on nutrition, just some reflection and a practical suggestion.

Depending on your region of origin, your bread might be made from rice in Asia, millet in Africa, wheat or rye in Europe and the Middle East, or corn in the Americas. And lately, all these foods have been blamed for obesity. Perhaps this is because we eat them in excess, or, as some say, genetic modifications in seeds and pesticides have altered the food.
The fact is that diets are not a long-term solution, and only permanent changes in our eating habits and lifestyle will improve our health.

My lunch yesterday: Meat, salad, and bread. It seemed balanced, but I cheated. Protein, vegetables, and instead of grains, more protein. They call it protein bread, and it looks like bread, is prepared like bread, and even feels like bread, although in my honest opinion, the texture is similar to that of a pudding or cake, only it's not sweet.
The intention behind making it is to replace wheat bread and trick the body into not feeling the withdrawal and anxiety of eating it, since we usually end up relapsing, and in the worst way. A pastry or a sweet treat that combines what, according to some, are the worst nutritional enemies: refined flour, refined sugar, and trans fats. A croissant, or crescent roll, which, according to the creator of "No More Diets," we should only eat occasionally first thing in the morning.

This is protein bread, and I'll tell you how we made it and the ingredients.
I didn't take step-by-step photos, but it's simple; you need an oven, a blender or food processor, and a loaf pan or similar silicone container, or, failing that, parchment paper. Sometimes, when I didn't have parchment paper, I used bond paper greased with butter or oil.
The ingredients:
350g cooked and drained chickpeas, 4 eggs, 1 tablespoon baking powder, 2 tablespoons olive oil, 2 tablespoons lemon juice, and a pinch of salt (about a quarter of a teaspoon or less); optional: sesame seeds and dried parsley. I think I'll add a touch of garlic next time.
Place all the ingredients in a blender and blend until smooth. Pour the mixture into a lined baking dish.
Ideally, preheat the oven. Then, simply sprinkle the seeds or herbs for decoration and bake at 180 degrees Celsius (350 degrees Fahrenheit) for 30 minutes or a little longer (just eyeball it). Let it cool completely.



I wanted to let you know that we ran out of bread last night, but we immediately soaked a 400-gram package of chickpeas to cook them today.
Once cooked, they'll double in weight and be enough for several loaves, but we'll probably only make one, and the rest will end up as hummus (chickpea dip) or simply as stew. A complete meal, more than just a dish, but not recommended in hot weather.
Another day I'll tell you how to make a "widow's" Madrid stew, with or without stuffing. A dish of Jewish origin that in Spain was transformed and enriched with some pork ingredients, and although everything is cooked together, when it comes to the table it's served in two or three courses: broth, chickpeas with vegetables, and meat.
Enjoy your meal and until next time.
Thank you.
The photos were taken by me yesterday with my usual Motorola; the text reflects my personal opinions, which I share in my native language, Spanish, and since I don't know English, I'll leave the translation to Google Translate.

